Caminar por el Sendero Salar de Tara es adentrarse en uno de los paisajes más sobrecogedores del altiplano chileno. Ubicado en la Región de Antofagasta, dentro del Parque Nacional Los Flamencos, este sendero invita a explorar la inmensidad de la puna a más de 4.300 metros de altitud, donde la belleza natural se mezcla con la fuerza del desierto y su imponente silencio.
Extensión y duración del recorrido
El sendero tiene una extensión de entre 8 a 10 kilómetros, con una duración aproximada de 3 a 4 horas de caminata. El trayecto bordea el sector norte del Salar de Tara, permitiendo avanzar hasta las inmediaciones de la desembocadura del río Zapaleri, donde se encuentran algunos de los paisajes más fotogénicos del altiplano.
Paisajes y atractivos naturales
Durante la caminata se pueden observar formaciones de erosión de gran belleza, que destacan por sus tonos rojizos y contrastes con el blanco de la sal y el azul profundo del cielo. La zona es también un santuario de fauna altiplánica, siendo común el avistamiento de flamencos andinos en las lagunas y vicuñas que pastan en la planicie. Sin duda, es un sendero ideal para los amantes de la fotografía y quienes buscan un contacto directo con la naturaleza en su estado más puro.
Dificultad y recomendaciones
El Sendero Salar de Tara presenta un nivel de dificultad medio a alto, principalmente por la altitud (4.300 m s.n.m.). La falta de oxígeno obliga a caminar a un ritmo lento y constante, evitando esfuerzos bruscos. Es fundamental llevar ropa de abrigo adecuada para alta montaña, ya que la amplitud térmica puede ser extrema.
En verano, se recomienda iniciar el recorrido en las primeras horas de la mañana, ya que pasado el mediodía pueden presentarse tormentas eléctricas repentinas. Además, es necesario llevar agua suficiente, protector solar, sombrero y gafas de sol, pues la radiación solar es muy intensa en esta zona.
Una experiencia de altura en Atacama
Recorrer el Sendero Salar de Tara no es solo una caminata, es una experiencia que conecta con la grandeza de la puna de Atacama. Cada paso revela un nuevo horizonte, una postal única marcada por el contraste entre la aridez del desierto y la vida que se abre paso en medio de la sal y la altura.
Visitar este sendero es una invitación a descubrir uno de los paisajes más emblemáticos del norte de Chile, ideal para quienes buscan turismo aventura, observación de fauna y un encuentro íntimo con la naturaleza extrema del altiplano.




